Santo Entierro

El acto del Santo Entierro, tiene lugar la noche de Viernes Santo, en el monte Calvario, cuya subida está iluminada mediante antorchas.

Este acto es organizado por la hermandad del Santo Sepulcro y ha sufrido varias modificaciones a lo largo de su historia

En un principio y tradicionalmente, tras tres toques de silencio, el cura párroco del pueblo recitaba un sermón y daba paso a la realización del Entierro, donde los Soldados Romanos llevaban a cabo una pequeña escenografía a las puertas de la Ermita del Calvario, que hace las veces de Sepulcro, y Cristo Yacente fuera depositado en ella.

Recientemente se modificó el acto, para hacerlo más solemne y fervoroso.

Se suprime el toque de silencio, pues ya de por sí el público y los cofrades que se dan cita guardan gran respeto, y los tamborileros que se acercan callan sus redobles mucho antes de llegar.

Cuando el paso del Santo Sepulcro y Soledad de María llegan a la cima del monte Calvario, se inicia el acto. El párroco se dirige a los fieles congregados y acto seguido, se hace la oscuridad y comienza a sonar una música que anima al recogimiento y respeto. El paso de Cristo Yacente se acerca poco a poco a las puertas de la Ermita que están protegidas por dos Soldados Romanos, que las abren, y en su interior una potente luz lo inunda todo. Cuando el paso está dentro, las puertas se cierran y se sella el Sepulcro, quedando nuevamente vigilado por la Guardia Romana. Una vez hecho ésto, los cofrades de la Vírgen de la Soledad despojan a la imagen de la corona de espinas y los clavos de la crucifixión que porta en sus manos, dando por finalizado el acto.